jueves, 2 de julio de 2015

Liberación.

Hoy deje la prisión de mis anhelos
cuya puerta velaban sinsabores
Se acabaron las noches de desvelos.
Me libero por fin de tus amores.

Fue un año prisionera de tus lazos.
Pies y manos atadas de deseo
Fui un año prisionera de tus brazos,
sufriendo el padecer de Prometeo.

Mi piel descolorida y macilenta,
otrora de colores armoniosos.
La mirada perdida y somnolienta
de mis ojos que ayer fueron hermosos.

La sombras de dolor, marcando huella
en mi rostro y mi piel aceitunada.
Si, la mujer que antaño fuese bella
hoy luce una apariencia maltratada.

Pero me encuentro libre y lo festejo.
No me importa cubrir mi faz con velos.
La prisión de tu amor ahora la dejo.
Se acabaron por siempre mis desvelos!


Te recordé esta noche

Te recordé esta noche. No se por que
de súbito llegaste mi memoria
y pude ver tu rostro como fue,
en los días aquellos de tu gloria.

Cuarenta y cinco años tu tenias.
Vividos plenamente, a saciedad.
Y la alegría de un mudo tu reunías
en tu sonrisa cargada de amistad.

Tus manos eran ,llenas de ternura,
como un nido protector para una ave.
Como una fuente cristalina y pura,
era tu voz, y mi alma lo sabe.

Tu cuerpo, con sabores a deseo
formaba parte en mis inquietas noches.
Tus besos fueron para mi trofeo
cuando lograba en tu pasión derroche.

Te recordé esta noche sin razón,
aunque fuiste todo eso para mi.
Eras hermoso si, pero sin corazón.
Porque si lo tuviste...yo nunca lo sentí.

Sin titulo

Hastiada de maldades y mentiras
caminaba parajes desolados,
envuelta en el dolor, en las heridas
que me hicieran los seres mas amados.

Entonces te encontré, todo fue vano.
Me tendiste tu mano sin falsía.
Me ofreciste tu amor, ese que llevo
tan dentro de mi alma , vida mía.

Me enseñaste a vivir entre las sombras,
me enseñaste a querer como sabias.
Como tiemblo mi amor cuando me nombras
encendiendo mis noches antes frías.

Las canas de tu pelo son alarde
del saber que se anida en tu memoria.
Y es ese mismo fuego que en ti arde
ambrosía que me lleva hasta la gloria.

Tus ojos son mi luz, eres mi guía.
Tus besos mi alimento, tu mi amor.
Y aunque tu vida no es del todo mía
alivias con ternura mi dolor.

Hoy camino a tu lado mano a mano.
Se ha quedado en recuerdos mi dolor.
Ahora comprendo que el amar no es vano.
Hoy teniéndote cerca, vuelvo a creer en Dios.