Hastiada de maldades y mentiras
caminaba parajes desolados,
envuelta en el dolor, en las heridas
que me hicieran los seres mas amados.
Entonces te encontré, todo fue vano.
Me tendiste tu mano sin falsía.
Me ofreciste tu amor, ese que llevo
tan dentro de mi alma , vida mía.
Me enseñaste a vivir entre las sombras,
me enseñaste a querer como sabias.
Como tiemblo mi amor cuando me nombras
encendiendo mis noches antes frías.
Las canas de tu pelo son alarde
del saber que se anida en tu memoria.
Y es ese mismo fuego que en ti arde
ambrosía que me lleva hasta la gloria.
Tus ojos son mi luz, eres mi guía.
Tus besos mi alimento, tu mi amor.
Y aunque tu vida no es del todo mía
alivias con ternura mi dolor.
Hoy camino a tu lado mano a mano.
Se ha quedado en recuerdos mi dolor.
Ahora comprendo que el amar no es vano.
Hoy teniéndote cerca, vuelvo a creer en Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario