sábado, 20 de abril de 2013

Alas de mariposa.



Tu cuerpecito frágil y espigado
en busca ansiosa del azul del cielo
quiere batir las alas que ha estrenado
hace dos días apenas,¡Con que anhelo!

Te sientes como el águila que altiva
cruza entre las montañas y los valles.
En tu cuerpo de niña, aún cautiva,
la mujer que avizoro por detalles

se asoma a tus ojazos guerrillera,
al gesto tesonero de tu labio;
luego entre mi regazo se aligera
tornando en cascabeles su resabio.

Deja que corra el tiempo, mi pequeña,
que la maldad del mundo aún no te roza;
aunque en sentirse águila se empeña
tu ala frágil es, de mariposa.



¡Ahora entiendo a mi madre! Que difícil es dejar volar a los hijos.

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