miércoles, 24 de abril de 2013

No señales mi frente

¿Por qué levantas hacia mí los ojos
cuando-mortal-la suerte te rehuye?
¿Por qué soy blanco yo, de tus enojos,
cuando la loca dicha de tí huye?

¿Por qué no puede ser otro el culpable?
Tú mismo...¡Tú!...¡pues si es tu vida!
Pretender otra cosa es reprobable.
Si tu dueño eres tú. Si está perdida...

¡No señales mi frente con el dedo
y escudado en mi nombre te disculpes!
Cargar con tus errores yo no puedo;
si tu vida destruyes, no me culpes.

Yo te puse en el mundo y te dí vida.
Puse en tus manos tu propia libertad,
te señalé la tierra prometida
y te puse en el alma un soplo de bondad.

Pero en poco con todo terminaste.
El hombre al hombre las alas cortó.
La tierra que te dí ya la mataste
y la maldad tu alma mutiló.

¡No señales mi frente con el dedo!
¡No me culpes a mí por tus errores!
Te puedes sumergir en ese enredo
puesto que tú lo hiciste.No me llores.

¿Es que acaso las guerras yo las hago?
¿Inventé yo la bomba de neutrones?
Yo tan solo soy yo.¡No soy un mago!
Espero que comprendas mis razones.

Eres mi hijo, te quiero como tal,
aunque de mi renieges tantas veces,
inclinando tu vida al negro mal.
¡Y luego al suplicarme, tanto reces!

Yo te encaminé al mundo y te dí vida.
No señales mi frente con el dedo.
No puedo redimir causas perdidas.
Yo tan solo soy Dios... ¡Y más no puedo!

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