Vislumbrado, en espera solamente,
quedó el pequeño que mi amor soñara.
Sólo en mi corazón quedó latente
ese ser que mi vientre no acunara.
Yo nací a mi pequeño entre poemas,
entre versos de amor que te escribí.
Saqué su risa de entre mil fonemas,
saqué sus ojos de color a tí.
Soñábalo yo rubio, sonrosado,
Con unos ojos grandes y expresivos,
Con tu pelo, tu pelo tan amado,
que los rayos del sol tiene cautivos.
Anhelé de tu cuerpo ese pequeño
y no supe pedirlo con mi voz,
Por eso mi bebé se tornó al sueño,
por eso mi pequeño volvió a Dios.
Las palabras se ahogaron en mi pecho
atadas por prejuicios ancestrales,
y el sueño de mi amor quedó deshecho,
por la mano de vedos criminales.
Soñaba yo a tu hijo entre mis brazos,
mas no supe pedir lo que anhelé.
Soñaba su carita con los trazos,
del rostro que en poemas dibujé.
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