sábado, 20 de abril de 2013

Volví a escuchar tu voz.

Quise escuchar tu voz, quise probarme
que ya no me apresaba tu pasado,
tuve miedo a caer, a derrumbarme,
cuando tú contestaste a mi llamado.

Era tu misma voz acariciante,
cuajada de pasión mal escondida,
volvieron los recuerdos lacerantes
y al momento creí sangrar la herida.

Pero no era verdad, me quedé muda
más luego contesté con voz serena
disipando la sombra de la duda
"Buenas noches, soy yo" ,así, sin pena.

No sentí la emoción que me esperé,
no me hiciste temblar con tu sonido,
ni el corazón vibró ni yo lloré;
todo dentro de mí quedó dormido

Queriendo comprobar que no te amaba
te pregunté por tí, por tus amores;
me contaste de ella, se llamaba...
creo que tenía que ver algo con flores.

Apenas te escuché te lo confieso,
asombrada quedé de mi osadía
cuando me oí decir "les mando un beso
deseo que sean felices algún día"

Tú acusaste el impacto, lo sentí,
tembló el llanto en tu voz de terciopelo,
te levantó el orgullo frente a mí
y la voz matizaste con el hielo.

Me despedí de tí con el asombro
de pensar en lo mucho que te amé,
hoy no necesité de ningún hombro,
volví a escuchar tu voz y no lloré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario