Se ha secado la tinta de mi pluma
y el llanto no dibuja en el papel
el dolor tan inmenso que me abruma
ni el saborcillo amargo de la hiel.

Aún no acepta del todo el alma herida
que te has ido mi amor sin un adiós;
que ahora, a casi un mes de tu partida
aún grabada en mi mente está tu voz.

Me dijiste "te amo más que nunca"
y me hiciste el amor con dulce ardor,
"pero nuestro camino aquí se trunca,
hoy le ponemos fin a nuestro amor"

No entendí las palabras y mi oído
en un sordo rumor se transformó;
jamás entró en mis planes el olvido
cuando mi corazón se enamoró.

Pero en la realidad tú te has marchado,
amándome dijiste y lo comprendo:
no has podido romper con tu pasado
y prefieres mi amor seguir sufriendo.

Hoy veo pasar mis días entre la bruma,
y lacera mi rostro el llanto cruel;
Se ha secado la tinta de mi pluma
no queriendo escribir ya más por él.