sábado, 20 de abril de 2013

Yo te ofrezco mi mano


Sin más que una sonrisa


yo te ofrezco mi mano,


aunque no te conozca


yo te llamo mi hermano.



Mi hermano por la sangre


que corre por tus venas,


mi hermano por tu alma


¿No son razones buenas?



Pues entonces te quiero


por tu piel negra, clara,


amarilla, rojiza,


por tu tierna mirada.



Por tus pies que andariegos


cruzaran mil veredas,


o por los tuyos finos


que no saben de penas.



Por tus manos callosas


laborante incansable


o por las tuyas suaves


y de tacto agradable.



Por tu voz que acaricia


cuajada de bondades,


por la tuya que ordena,


que trasmina maldades.



Más nada de eso importa


porque tú eres humano;


mi mano yo te ofrezco


porque somos hermanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario