domingo, 21 de abril de 2013

Y yo tenía en la vida.

Y yo tenía en la vida...
pero,¿quién no ha tenido alguna vez?
Pues yo tenía un amigo,
pues yo tenía un amor.
Amé mucho a ese amor
y perderlo dolió;
pero no hubo posible semejanza
cuando mi amigo fiel,
aquel mi hermano amado
se derrumbó a mis pies
esparcido en partículas de barro.
Ese si fue dolor!
Y no pude evitar derramar llanto
cuando entre los escombros,
la corona que yo le colcara,
mi mano recogió.

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