Eres amo y señor de mi poema,
de unos años atrás solo en tí escribo.
Ni en corazón encuentra ya otro tema,
ni yo quiero buscar otro motivo.
Me hace escribir la pena y el amor.
Tu sonrrisa, tu voz y tu mirada;
largas noches de ausencia y de dolor,
y eternas noches de sentirme amada.
Todo tú eres el tema de mi verso
y tu nombre se cuela entre mi rima.
Tu cabello, tus brazos y ese beso,
que en esa soledad tanto lastima.
Las riñas, las ausencias, los enfados,
las pretensiones de olvidar tu amor.
¿No recuerdas las veces, que alejados,
nos concilió,vencidos, el dolor?
Hoy que te encuentras lejos nuevamente,
como siempre es tu nombre que me guía;
porque eres y serás siempre el presente,
mis horas de dolor mi alegría.
Hoy quiero pregonar que no te añoro
y tú quieres mostrar que no me amas;
pero en las noches en mis versos lloro,
y tú en gritos callados me reclamas.
Fingimos el valor , la indiferencia,
nosotros que una vez tocamos cielo.
Ninguno de los dos pide clemencia
y estando frente a frente, somos hielo.
"Olvidé por completo sus amores"
repites a quien guste de escuchar.
Luego te vas, libando en otras flores,
el néctar que de mí quieres probar.
Yo busco mi consuelo en otros brazos,
y me empeño en probarles y en soñar
que yo quiero, y que puedo, romper lazos,
y que amándote así, puedo olvidar.
La luz del escenario nos envuelve,
duros de corazón, como el acero.
Pero tus ojos tristes dicen"vuelve"
y mis ojos te gritan que te quiero.
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