No me gusta mentir y tu me obligas
cuando exiges respuestas y respuestas,
cuando casi suplicas que te diga
que te amo sin protesta.

Me acosas con cuestiones escabrosas,
preguntas y preguntas y te miento
por no herir tu sentir y como gozas
saboreando una miel que yo no siento.

Quisiera que cesara tu reclamo,
pon los pies en la tierra, ya no sueñes.
Hoy tengo que decir que no te amo
aún cuando en lo contrario tu te empeñes.